martes, 4 de agosto de 2009

SUBCOMANDANTE MARCOS


El Subcomandante Marcos, popular por su aparición pública con un pasamontañas sin dar a conocer su nombre real, es el líder del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) desde 1994, año de su formación.
El evento fundacional del ejército fue el 01 de enero de 1994, cuando organizados militarmente con las comunidades indígenas zapatistas de la localidad de Chiapas, tomaron varias cabezas municipales, pronunciándose en contra de los “malos gobernantes y el sistema capitalista” y reclamando democracia, libertad, tierra, pan y justicia para los indígenas.
Admirador de Emiliano Zapata, el Subcomandante Marcos comenzó su lucha en defensa de los mismos principios sostenidos por éste, los indígenas y las tierras a ellos arrebatadas por los terratenientes. Gracias al levantamiento del 94, tomaron estado público y lograron la recuperación de territorios.
En relación con la identidad del Subcomandante Zero (otro de los apodos acuñados dentro de la organización), en 1995 el gobierno mexicano afirmó que se trataba de Rafael Sebastián Guillen Vicente, nacido en la localidad de Tampico en 1957 e hijo de inmigrantes zamoranos. Cursó estudios en la Facultad de Filosofía Y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México, graduado en Filosofía y, posteriormente, ejerció la docencia en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Esta información fue negada por el mismo Marcos, quien admitió en diferentes entrevistas que el significado simbólico de no dar a conocer su verdadero nombre radica en la defensa de la identidad colectiva más que la propia. Actualmente, se atestigua que la identidad asignada es correcta.
Originalmente, su inclinación política fue hacia el maoísmo o el pensamiento de Mao Tse Tung. Doctrina oficial de la República Popular China, derivada del comunismo, que sigue la línea planteada por Lenin y perfeccionada por Mao, según sus seguidores, sobre todo en lo que respecta a la fuerza dada por éste a los campesinos. Inicialmente, el comunismo confiere poder al proletariado urbano como elemento de cohesión revolucionaria. China era un país con importante cantidad de campesinos en la que preponderaba un tipo de política semifeudal y de opresión hacia el trabajador de la tierra. Este fue el sector que depositó a Mao en el Poder, la Revolución China se levantó del campo a la ciudad.
Cuando Marcos llegó a Chiapas, el centro de su lucha y su mensaje se configuró alrededor de las comunidades indígenas, movimiento en el que venía militando desde 1984, año en que llegó a la selva. En diferentes reportajes declaró que el movimiento zapatista no era de tendencia marxista pero sí de izquierda.
Autor de más de 21 libros, es escritor prolífico de ensayos e historias para niños que hablan de la tolerancia, el respeto y los diferentes puntos de vista existentes entre los hombres.
Entre 1995 y 1996, se celebraron los “Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas” entre el gobierno mexicano y el Ejército Zapatista. Mediante estos acuerdos los funcionarios tomaron el compromiso de modificar la Constitución. Los temas tratados fueron los siguientes: derecho y cultura indígena, democracia y justicia, bienestar y desarrollo y derechos de la mujer en Chiapas. El objetivo buscado fue el reconocimiento a la cultura indígena como tal, brindándoles entidad pública.
Los acuerdos no fueron cumplidos tal cual lo preveían lo zapatistas, no se liberaron todos presos políticos tal cual lo habían solicitado, y pese a largas rondas de negociaciones, nunca lograron un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Aún así, se manifestó una tregua no acordada que derivó en el alto el fuego por parte de los revolucionarios.
La causa de Marcos y su gente no prevé la toma del poder en forma directa, desde su lema “desde abajo, y a la izquierda”, difunden un nuevo modo de hacer política, aliándose con otras organizaciones no gubernamentales que estén, al igual que ellos, en contra de la globalización, y fundamentalmente, del capitalismo. En el 2006 y tras una gira por todo México, reafirmaron su compromiso a través de la “Sexta Declaración de la Selva Lacandona”.